3 de julio de 2009

Para ti...

Fue cuando en realidad aprendí lo que era la vida...
Y todo porque tú estuviste allí.

No importaba si el camino tenía espinas...
Tú estuviste allí para llenarlo de rosas.

No importaba si otros me daban la espalda...
Tu estuviste allí para llevarme de la mano.

No importaba si mis pasos eran falsos y apresurados...
Tú estuviste allí para levantarme de mis caídas estrepitosas.

No importaba el mar de lágrimas que hubiese derramado...
Tú estuviste allí, como un pañuelo, cercano.

No importaba si el mundo estaba sordo a mi voz...
Tú estuviste allí para escuchar pacientemente.

No importaba cuantas veces no quise escucharte...
Tú estuviste allí, persistente, llamándome.

No importaba cuantas veces me avergoncé y te abandoné...
Tú estuviste allí, defendiéndome orgullosamente.

No importaban las veces en que perdí mi brújula y el camino erré...
Tú estuviste allí para mostrarme el sendero a casa.

No importaba si yo te ignoraba, te mentía o te olvidaba...
Tú siempre estuviste allí para recordarme lo mucho que me amabas.

Ahora no importa si el tiempo pasa y los años pesan...
Tú siempre estarás ahí, para caminar a mi lado.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario