15 de mayo de 2009

Índigo

Te he dicho que mi olor favorito, después del olor a tierra mojada, es el de flores de azahar? Si, es un olor suave y fresco, que indica que el árbol estará cargado de los dulces frutos cuando se llegue el verano. Dulce y fresco como las naranjas. Pero más me gustaba cuando antes de llover, sentía el olor del fresco ozono, porque he de admitir que no hay combinación más perfecta que la del aroma del ozono seguido de la fragancia de las blancas flores de azahar mojadas.

Por esa época de lluvias también solía colgarme de una especie de árboles de los que no recuerdo el nombre, pero que dan unas flores muy pequeñas; lilas, como el sexto color del arco iris. Por que también has de saber que no son siete los colores del arco iris, como todo mundo te ha hecho creer, ya que el índigo en realidad no existe. Aunque todo es subjetivo, porque lo que para mí es un verde pasto, para ti sería un verde pino.

Continuando con mi ilustre disertación, te diré que después de abrazarme al frondoso árbol, lo sacudía como si quisiera regañarlo, como si lo obligara a contarme algo que yo quería escuchar. Lo sacudía y volvía a crear otra vez gotitas de lluvia, que hacían que terminara empapada hasta los huesos.

Ese árbol se secó, y con él se marcharon todas mis ilusiones de sentirme princesa perseguida por dragones, para después ser rescatada por un apuesto príncipe que me llevaría al fin del mundo y la historia acabaría en ¨y fueron felices por siempre.¨ Creo que Rapunzel y su larga cabellera algunas veces puede crear una imagen algo distorsionada de la realidad.
Aunque estoy convencida que los dragones aún existen, pero mi príncipe todavía no llega.

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