Mi vida siempre fue un desastre. Mi mujer se había ido y se había llevado a mis hijos con ella. Si, era mejor que los mantuviera alejados de un criminal como yo.
Empleo? Mis vicios se habían encargado de ser mi tarjeta de presentación ante el mundo, y mi figura era la imagen perfecta del típico fracasado. Y ni hablar de mi asombroso curriculum vitae, que incluía, entre otras cosas, haber golpeado brutalmente a mi esposa en varias ocasiones y un récord de adicciones que nadie más podía superar.
Creéme amigo, que desde acá las cosas se ven como de película. Si, si fui yo el que viste en las primeras planas de los periódicos que estanguló a su madre despiadadamente por conseguir unos cuantos centavos para el maldito vicio... También soy yo el que robó varias cadenas comerciales; vaya que era fotogénico. Y ni hablar de las tantas mujeres que una vez pasaron por mi cama y con las que compartí los placeres de esta engañosa vida.
Los dos sabemos que soy un maldito desgraciado, pero eso no me hace peor ni mejor que tú. Estamos al mismo nivel, en el mismo lugar. Yo podría decirte que tu eres un infame infeliz por haber molestado a tantas muchachitas inocentes... Pero tú y yo, y los otros tantos, todos hemos sido cortados con la misma tijera.
La única diferencia es que tú seguirás aquí por el resto de tu vida, mientras que para mí no existirá esa posibilidad. Éste maldito enfermo se pudre, con el peor de los castigos que lo consume.
Cáncer de pulmón??
ResponderBorrarHoy fuí a correr.. Y me suena raro el léxico que usa éste tu vicioso.
Saludos.
No, no era cáncer de pulmón. Y si, era un vicioso diferente.
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