Como muchos otros días, me siento otra vez en mi escritorio pretendiendo escribir. Incontables son las noches en las que me he ido a dormir pensando miles de cosas, que de haber tenido papel y pluma a la mano, pocas hubieran sido las ovejas que contar. Y vuelve uno una y otra vez a sus inicios, a lo que le hace feliz, a lo que le recuerda como era la vida antes de complicarse tanto. Hoy no tengo mucho que decir, sólo se que necesitaba volver, aún sin encontrar las palabras más apropiadas para expresarlo. Necesitaba volver como vuelve el ave a su nido, como vuelve el hijo pródigo tras haber abandonado todo; necesitaba saber que todo sigue ahí, que aunque los años han pasado, lo que sentimos se ha quedado. Tal vez volver no es siempre la mejor idea, puesto que cuando nos vamos, deseamos encontrar las cosas tal y como las dejamos. Y a veces volver duele, pero también a veces es necesario.
Gente, volver a escribir por acá es una de las cosas que me alegra. Pero en ocasiones, hay que volver a reenoncontrarnos con situaciones no resueltas del pasado para poder seguir adelante. Aunque a veces duela.


Que bueno verte de vuelta :)
ResponderBorrarHas dado en el clavo: uno vuelve a lo que le hace feliz "a lo que le recuerda como era la vida antes de complicarse tanto", por esa misma razón que expresas es que vuelvo por temporadas a escribir mi blog de poesía (aunque no dejo leer el tuyo y algunos otros).
ResponderBorrarQue bueno tenerte por aquí, esperemos que con mayor regularidad =) . Saludos.