Cuando escuché comentarios acerca del recuento del 2010, encontré que mucha gente describió el año como muy bueno, o muy malo. Curiosamente, no supe de nadie que tuviera una opinión moderada del año que pasó. Ni siquiera yo. Debo admitir que yo esperé con cierto recelo el 2010, así que tal vez recibir el año con tanta zozobra no fue un buen augurio, y no porque sea supersticiosa, sino porque creo que muchos de nuestros pensamientos gravitan hacia la realidad. El 2010 para mí fue sinónimo de dificultad y de aprendizaje, de un aprendizaje forzado, de ese que no se olvida nunca. Creo que describirlo tajantemente como un mal año sería injusto, porque también ocurrieron cosas que me hicieron feliz en su momento.
En cuanto a este blog se refiere, me di cuenta que en el 2009, tuve una inspiración más o menos prolífica, escribiendo un promedio de un poco más de cuatro entradas por mes (que suman un total de 50 posts al año). En el 2010 las cifras disminuyeron bastante; sólo fui capaz de escribir catorce posts. Entre uno de los muchos blogs que gustosamente sigo, una blogger finalmente subió su primera entrada después de una larga ausencia. El motivo de su ausencia, como ella lo menciona, fue el no tener nada positivo que escribir. Creo que más que falta de tiempo, ese fue el motivo principal de mi falta de material para este blog. Y es que trato de mantener las cosas lo menos pesimista posible, porque al fin y al cabo de nada nos sirve rumiar una y otra vez sobre nuestra triste realidad.
Pero este año es diferente. Tengo fé en que éste será un muy buen año. Y espero de corazón que para todos ustedes lo sea también. Entre algunos de mis propósitos está el escribir regularmente. Tal vez aquí o tal vez acá. O simplemente en privado, para el propio disfrute personal. En este sitio ha habido casi de todo últimamente, pero son ustedes quienes tienen la última palabra.

"Me gusta levantarme cada mañana con el deseo de vivir un día más, simplemente por el placer de vivir y por hacer de cada día un nuevo comienzo. Sólo tenemos el aquí y el ahora, y aunque tal vez muchas circunstancias estén fuera de nuestro alcance, somos arquitectos de nuestro propio destino. La decisión es nuestra."
Les deseo sinceramente que tengan el mejor de los años y que su vida esté llena de bendiciones. Y no se olviden de compartir un poquito de su felicidad conmigo ;)
Otro famoso propósito: dejar de gastar tánto... :P muy interesante el texto, cómo siempre. :)
ResponderBorrarInteresante post =) , también me tocó hacer recuento del año anterior al comenzar enero, y me pasó precisamente como mencionas: mi opinión no es moderada, fue un año muy bueno.
ResponderBorrarHace ya por lo menos 5 años que hago mi "clásica semana de reflexión" y me encontrado en cada ocasión pensando que el año que recién terminó fue muy bueno y que fué mejor que el anterior.
Algunas cosas las aprendí "de la manera en que no se olvidan" y otras fueron fruto de la reflexión sobre los actos, propios o ajenos, reales o posibles.
Tengo confianza también en que este año será muy bueno, y no lo digo porque tenga muy presente eso de "El Secreto" en la cabeza sino porque si de lo "muy malo" aprendemos algo entonces probablemente lo transformaremos en algo bueno, y aunado a eso recuerdo una frase que decía un profesor (que falleció recientemente, pero que me dejó muchas enseñanzas, frases y a quien aprecio mucho) y decía: "cuando le pregunten como le ha ido diga que muy bien, porque solo le va mal a los tontos". =)
Ha sido un placer leerte y un placer ver la foto que has puesto, es realmente artística.
¡Saludos!.