Suele suceder que las cosas que un día nos parecían cursis, de pronto ya no lo son.
Suele suceder que al escuchar esa canción, o leer ese poema de Benedetti, nos identificamos tanto con la letra que parece como si hubiera sido escrito para nosotros mismos.
Suele suceder que el sólo hecho de pensar en esa persona nos alegra la existencia, y es motivo suficiente para sonreír.
Suele suceder que los sentimientos no piden permiso para instalarse en el corazón, de repente llegan se anidan en lo más profundo de nuestro ser, hasta adueñarse por completo de uno.
Suele suceder que muchas veces pensamos que querer equivale al deseo, cuando en realidad el amor puro es la máxima expresión de sacrificio.
Suele suceder que duele querer a quien no se debe, porque el corazón no elige a quien querer.
Suele suceder que muchas noches, noches como ésta, te estoy pensando y estoy escribiendo acerca del hecho de pensarte, aunque tu probablemente jamás lo sabrás.
Suele suceder que te quiero, y que cambiaría todas estas letras por tan sólo un minuto a tu lado.
Suele suceder que escribí este poema varios años atrás y hasta hoy lo descubrí.
Suele suceder que aún me hacer sonreír ;)
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